Y entonces ... la vida sigue.
La vida es una suerte de laberinto en el que nos podemos perder con facilidad, a veces, incluso, vamos caminando con vendas en los ojos y así, a tientas, no tenemos claro por dónde vamos y hacía dónde vamos. La vida cambia con facilidad y con cierta frecuencia, hace poco pensaba: "he vivido experiencias que ni en mis sueños más locos imaginé", pero así es la vida y sus maravillosos matices. Tengo una plan A y un plan B sobre cosas que quiero hacer, por un lado porque tengo algunas cosas que contar y por otro para entregar (a quien lo quiera recibir) parte de mi energía convertida en letras o palabras. Pero aquí llega la duda y el temor junto a la eterna pregunta: ¿será que me arriesgo?. He aprendido que en esa pregunta radica parte de la fuerza que me impulsa. Hoy, después de ires y venires y una serie de eventos desafortunados y afortunados comprendí que nada se puede dar por sentado y que de vez en cuando hay que lanzarse, y por eso y teniendo en cuenta que hace mese...