Reconocer el camino andado.
Hoy he sostenido conversaciones maravillosas con personas increíbles y puedo asegurar que: 1. Nos gusta hacer listas y enumerarlo todo. 2. Nos gusta el café y tener espacios para conversar. 3. A veces olvidamos el camino andado. En efecto, solo podía resumir esto con una lista, hemos coincidido, mis interlocutores y yo, en el hecho de olvidar los pasos dados, las batallas ganadas, los éxitos y fracasos, los aprendizajes y los errores, todo aquello que hoy nos tiene en este momento presente de nuestras vidas. Al mirar en retrospectiva podemos repasar "temporadas" completas de nuestra existencia en las que, sin saberlo, utilizamos nuestros superpoderes para crear, innovar, sostener, resistir y continuar; es un ejercicio al que llamo: mirar por el espejo retrovisor. Sí, lo sé: el pasado no tiene nada nuevo que contarnos, pero cuán maravilloso es descubrir nuestros propios cambios, los árboles podados, los nuevos comienzos y los cierres que motivaron toda suerte de procesos, camb...