Ni pena ni miedo.
Y un buen día miré por la ventana y pensé en todo lo que he vivido, en cada persona que he conocido y en cada aprendizaje. El 2020 fue un año particular pero el 2021 me hizo volver sobre viejas reflexiones, le he dado vueltas a esta entrada del blog porque ni sabía que quería escribirla, pero hoy, cuando me miré al espejo y sonreí: las canas se multiplican. Y para mí las canas son un indicio de que estoy creciendo y quiero pensar que está llegando la sabiduría 🤭 Total, 2021 me ha hecho girar sobre mi propio eje y tengo un montón de cosas por decir, lo más bonito de todo es que son cosas que antes no me atreví a decir en voz alta, hoy no solo las digo, también las llamo por su nombre, y no me da pena ni miedo. Empezaré entonces por decir que, luego de casi 8 años, aún sigo recibiendo miradas y comentarios por mi cabello corto. Ser mujer no está amarrado a la cabellera larga y sedosa. Punto. Juemadre y que sexy me veo con mi cabello corto. El otro asunto son mis tatuajes, llevo 11 y fal...