Caminar.

No me gusta hacer recuento del año que termina, no obstante el 2024 fue un año plagado de situaciones que no esperé vivir, no haré un balance solo dejaré por aquí lo que este año me regaló y que seguramente se convertirá en parte de la brújula que guiará los próximos 12 meses.

Durante este año comprendí el verdadero significado de las segundas oportunidades, el valor de detenerse y pensar si es apropiado o no aventurarse a esa segunda oportunidad porque descubrí, en varias ocasiones, que la segunda oportunidad se convierte en una buena primera vez. La clave estuvo en detenerme a pensar, repasar, hacer check list y tomar una decisión que generara tranquilidad. También le debo al 2024 la oportunidad de seguir generando conexiones, de seguir fortaleciendo lazos y de permitirme conocer personas, no soy de muchos amigos pero puedo mencionar que, en este año en particular, me abrí a la oportunidad de conversar, conectar, descubrir y agradecer las personas que he elegido para el camino que quiero recorrer.

Con el tiempo se aprende, además, a limpiar un poco el peso que se carga, y me refiero al sentido figurado (no todos vamos al gimnasio jejeje), a cerrar capítulos, a cambiar de acera, a perdonar, a rehacer, a restablecer, a caminar ligeros. Tengo, incluso mientras escribo estas líneas, la oportunidad de cultivar una relación sana y llena de respeto con algunas personas que, por cosas de la vida o mías, se mantenían distantes. El asunto es validar con qué cosas/situaciones quiero viajar? Qué cosas /situaciones quiero incluir en mi viaje? Qué decisiones debo tomar para que mi equipaje sea ligero?. Me comprometí a responder a estas preguntas durante todo el año, lo sigo haciendo, y pude eliminar y agregar todo lo que quise y quiero. Mi equipaje está en constante cambio pero ahora soy consciente de lo que llevo, lo que cargo y sobre todo por qué hago las elecciones que hago.

No quiero sonar como la mamá que soy, pero algo tuvo este año y mi relación con las personas que son importantes para mis hijos, el cariño, el tiempo y la energía depositada en esas relaciones también hacen parte de las nuevas conexiones y de lo que intento enseñar: las relaciones se cuidan, se cultivan, a los amigos y familia elegida se le pechicha, se le abraza, espero que lo hayamos hecho, cada uno lo merece. Creo que además quedamos en deuda con los abrazos pues nunca son suficientes.

Una de las mayores lecciones y aprendizajes ha sido, sin duda alguna, el decir que no. Decir que no cuando genuinamente no puedo hacer algo, cuando no quiero involucrarme en algo que puede ser no tan bueno para alguien, cuando algo no es de mi interés o sencillamente no quiero asumir algo más. Aprender a decir que no y que los demás comprendan esa negativa es un desafío cargado de culpa porque reviste aquel pensamiento de "¿qué van a pensar?" y la respuesta es sencilla cada quién asume y piensa lo que considera, si decir que no brinda tranquilidad, no hay ningún dejo de culpa, solo que el camino es empinado y cuesta, cuesta mucho dar una respuesta negativa.

Y: estar presente, estar en el aquí y ahora, disfrutar de sonidos, olores, colores, estar presente y sentir el calor apabullante, estar presente y empatizar con el otro, estar presente y mirar a los ojos. Estar presente porque el tiempo vuela y no sé si estoy dispuesta a quedar con deudas afectivas (abrazos, miradas, pechiches, amor).

No creo que todo lo que estoy compartiendo tenga un hilo conductor claro, estas son ideas que he tejido en este diciembre de lluvia y sol, de calor y brisa, de nostalgia y de muchas risas, espero haber coincidido con alguna de las personas que se detiene a leer, para despedir esta entrada del blog solo puedo decir que agradezco haber encontrado la oportunidad de seguir desarrollando mi carrera, que agradezco cada conversación, taller, encuentro, espacio de clases, agradezco cada foto, desayuno o almuerzo de trabajo, cada sonrisa compartida, cada abrazo y experiencia compartida, agradezco cada viaje emprendido, cada vuelo por los aires de mi país, cada café y cada libro, agradezco a mi familia elegida por todos los recuerdos que hemos creado. Agradezco a mis padres, hermanas y sobrinos por su apoyo a cada uno de mis proyectos. Agradezco a mis hijos y a mi esposo por la compañía y complicidad.


All I can say is that my life is pretty plain

I like watching the puddles gather rain

And all I can do

Is just pour some tea for two

And speak my point of view...

Blind Melon.

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