La logística de la soledad.
Escribo esta entrada en medio de una gripa de esas que me suelen dar, mucho dolor, fiebre, malestar.
Pero es precisamente en medio de este malestar que estimo conveniente escribir sobre cosillas varias que he decidido llamar LA LOGÍSTICA DE LA SOLEDAD, pues sin rodeos pero con certezas puedo afirmar que la soledad es muy divertida hasta que comprendes que en algunos momentos te desubica.
Haré una breve lista, puedo modificar en la medida que avanza este mes, o mientras recibo sus mensajes, siempre creí que no eramos muchos los solos y resulta que somos legión.
1. Cuando los niños ya se han marchado al colegio, te alistas para salir a trabajar y al cerrar la puerta de casa detrás de ti: no, no hay de quien despedirse. Te despides de la mascota, si tienes, sonríes y sigues tu camino. En mi caso, cuando bajo las escaleras, cuento los pasos que voy dando.
2. Cuando durante el día de trabajo pasa algo increíble, logras un nuevo cliente o proyecto ... no, no tienes a quien contarle. Así que escribo alguna broma tonta en el grupo de la familia, como la del Santa fit, y generas, como en mi caso, una lluvia de comentarios, Y piensas: sigue existiendo gente en el mundo, ese día en particular: sigue gustando la navidad, De inmediato olvidé que tenía algo muy chévere en mi cabeza para decir.
3. A medio día, luego de almorzar y charlar, no tienes a quien enviar un mensaje o a quien llamar, y los niños están disponibles desde las 2 pm. Así que vez Instagram o Youtube, retomas tu trabajo y esperas a las 2 para hablar con tus hijos que son un derroche de monosílabos.
4. Al terminar tu día de trabajo no tienes a quien contarle que la impresora se trabó cuando ibas a imprimir un documento para tu jefe, o que se fue la luz en la calle, o que tuviste una entrevista espectacular con un candidato. Avisas a tus hijos que vas en camino y te pierdes en tus pensamientos. Además yo debo caminar muchaaaaaas cuadras hasta casa y navego por mis ideas y sí, hablo conmigo misma.
5. Llegas a casa y te saludan tus hijos y mascota, si tienes, y se van rápidamente dos o tres horas entre tareas, trabajos, estudio, risas, comida y de repente llega la hora de dormir y quedas en absoluto silencio. Me sirve tener siempre un libro para leer, una serie inconclusa en Netflix o mucho cansancio y también me duermo; de lo contrario: insomnio.
Estos cinco puntos son sencillos, del día a día, cosas simples, pero:
6. Te enfermas, te incapacitan, y no puedes ni cepillarte los dientes, en mi caso ese fin de semana los niños se fueron con su papá, lloré, lloré mi dolor en el brazo, lloré no poder cepillarme o bañarme o vestirme bien, lloré mi soledad. Y mi incapacidad de hacer pequeñas cosas.
7. Soledad es no tener a quién contarle que llegaste bien @egonayerbe
8. O a quién poner en contacto de emergencia @Catalba
9. Te vuelves a enfermar, como hoy, la fiebre no baja, el malestar aumenta ... y solo está tu mascota. te tomas la última pastilla que tienes e intentas no morir en el intento de llegar a la farmacia o bajar las escaleras.
10. Sales de clases casi a las 10 de la noche, nadie te recoge, nadie te espera, llegas a casa y ni la mascota se asomó esta vez. Te quedas dormida solo por el cansancio y al día siguiente vuelve a empezar todo.
No, no es malo estar solo o sola, lo que se convierte en algo poco agradable de manejar es que a veces no puedes con la gripa, el trabajo, la gente, el mundo y no tienes con quien compartir lo que sientes o piensas, no tener (así sea de vez en cuando) un hombro para compartir la carga.
Cometemos el error de ir conociendo personas e intentar que encajen en nuestra vida y no es tan fácil, cada uno viene con su historia y su manejo de la soledad a cuestas, encajar es más difícil que coincidir.
Dentro de la logística de la soledad se incluye el cuidado por el otro, no quieres ser una carga, no quieres preocupar a los que te quieren, y te acostumbras a poco a poco guardar silencio, también se incluyen planes que dejaste de hacer hace mucho tiempo: cocinar para una sola persona, ir a cine solo/a, ir a caminar sin compañía e invitarte a salir. Y los planes que haces por primera vez, mi favorito: viajar sola.
En la cultura en la que vivo todavía me encuentro con miradas inquisitivas, sobre todo de otras mujeres, cuando camino sola el mundo, pero una se acostumbra. Sin embargo mantengo mis amistades de siempre con quienes comparto tiempo y palabras, y a mi vida llegó el amor nuevamente, aunque efímero, hermoso, y así mismo llegaron nuevas amistades que regalan equilibrio e ilusión.
Y mi familia, sin ellos la soledad tendría otra connotación, su respeto por mi soledad y silencio es inigualable.
Y mis libros por supuesto.
Ahora viene mi reto de la navidad a solas, conmigo. La noche buena en compañía de mí misma, vino, una película, una pijama nueva de ser posible y mi regalo al lado de la cama (no he vuelto a decorar de navidad, así que no tengo árbol).
La soledad no es mala compañía, no es mala consejera, no es un monstruo que devore, solo es; y a los seres humanos a veces se nos olvida que estamos con nosotros mismos desde siempre y para siempre.
Ahora tomaré un té caliente para seguir bajando la fiebre y buscaré alguna serie para ver, mientras afuera suena un vallenato y las fichas de un dominó estrellarse contra una mesa.
La soledad es la gran talladora del espíritu.
Federico García Lorca



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